¿Cómo preparar tu automóvil antes de salir de viaje?

Viajar con tu propio auto tiene muchas ventajas, pero antes de salir a la ruta es importante que todo esté en orden. En este artículo te contamos cómo preparar tu vehículo, paso a paso, incluyendo los papeles, el service en el taller y los controles de seguridad.

Si lo que quieres es viajar con mayor libertad, el automóvil es la mejor opción, ya que además de controlar tú mismo los tiempos, cuentas con la seguridad de conocer el estado del vehículo en el que viajas e incluso, puedes ahorrar mucho dinero.

Pero si no tomamos las medidas necesarias, el auto puede transformarse en un problema. Por eso te acercamos los tips que debes tener en cuenta si quieres ir con tu propio vehículo de viaje.

Papeles al día

Puede parecerte una obviedad, pero antes de viajar tenés que asegurarte de tener todos los papeles al día, tanto los personales como los propios del automóvil.

Te recomendamos revisar los papeles mínimamente dos semanas antes de salir de viaje, para asegurarte que, en caso de necesitar hacer algún trámite, cuentes con el tiempo para hacerlo.

Documentos personales

Licencia de conducir (No dejes de mirar las fechas de vencimiento).

DNI o cédula.

Documentos del automóvil.

Cédula o documentación del vehículo.

Boleta del seguro obligatorio: Lleva la última boleta paga.

Impuestos: No suele considerarse obligatorio, pero alguna policía provincial te los podría pedir, y verdaderamente no cuesta nada llevarlos. Sumá a lo anterior la última boleta paga.

Extras: Lleva siempre apuntados los números telefónicos del auxilio mecánico, del seguro médico o medicina prepaga y de emergencias médicas.

En el taller

Antes de viajar, es recomendable visitar un taller mecánico para hacer las siguientes revisiones:

Alineación y balanceo: Es el chequeo obligado para hacer cuando vas a conducir a velocidades más rápidas de lo habitual (en la ciudad). Al no hacerlo corres riesgo de sentir vibraciones en el manubrio o volante durante todo el viaje.

Amortiguadores: Es vital tener los amortiguadores en buen estado. Hacelos revisar.

Frenos: Controlá principalmente el estado de las pastillas y discos de frenos.

Aceite: Dependiendo de cada automóvil, suele cambiarse cada 5000 o 6000 km. Si no recuerdas el último cambio, hazlo revisar.

Motor: Una vez al año hay que hacer un cambio de filtros de aire y combustible. Si no lo has hecho, es un buen momento para dejar el motor en óptimas condiciones. Haz que tu mecánico revise visualmente el motor, principalmente el estado de las correas de distribución y las mangueras.

Aire acondicionado: Evita que tu aire acondicionado falle durante el viaje. (Puede ser realmente un problema si las temperaturas son altas, y ni hablar si viajas con niños) El AA de un automóvil funciona a gas y este debe cambiarse cada cierto tiempo, dependiendo del modelo. Controla también este factor para tener un viaje más placentero.

Es conveniente que la visita al taller se dé con algunos días de anticipación a la fecha del viaje. Luego, utiliza el carro normalmente y verifica que no tengas ningún inconveniente. De esta forma, ante un desperfecto, estarás a tiempo de hacerlo revisar nuevamente.

Controles Regulares (en la estación de servicios)

Niveles: Antes de salir, en cualquier estación digna, puedes revisar los niveles de aceite y del líquido de frenos de tu auto.

Refrigerante/Anticongelante: Revisa la cantidad de refrigerante. Nunca está de más llevar una botella extra para el viaje si recorrerás rutas con temperaturas muy bajas.

Agua para el limpia-vidrios (sapito): Llena el bidón del sapito con agua para poder limpiar el parabrisas en la marcha. Te aconsejamos añadirle un poco de líquido limpia-vidrios para obtener mejores resultados.

Neumáticos: Controla el aire de los neumáticos en el momento de salir.

Luces: Es ideal hacer la prueba de noche para ver con mayor claridad la intensidad de cada foco. Debes verificar que todas las luces funcionan y que estén bien alineadas. Ten en cuenta que un foco mal alineado puede encandilar a otro automóvil en la ruta, aún cuando llevas las luces bajas por lo que además de poner en riesgo su seguridad y la tuya, te pasarás todo el viaje haciendo señas de luces para “aclarar” que tienes encendida la luz baja y no la alta.

Escobillas: Prueba las escobillas del limpia-parabrisas. Si no remueven bien el agua, debes cambiarlas.

Elementos de seguridad: Sí o sí deberás llevar el triángulo de seguridad reglamentario de señalización, un extintor (revisa la fecha de caducidad), neumático de repuesto en buen estado y las herramientas necesarias para cambiarlo.

Es aconsejable realizar estos controles el día o noche anterior a salir de viaje. Si no cuentas con ellos en una estación de servicios puedes adquirir los repuestos que puedas necesitar (focos, escobillas, etc.)

Otras cosas que recomendamos llevar

Teléfono móvil: Con su batería cargada y con crédito para poder realizar cualquier llamado de emergencia. También es recomendable llevar un cargador portátil.

Dinero: Siempre es útil llevar una cantidad de dinero en efectivo para pagar los peajes y resolver cualquier eventualidad.

Recorrido del viaje: Lo ideal es proyectar la totalidad del recorrido, sabiendo exactamente qué rutas tomar. Averiguar el estado de las rutas antes de elegir el camino puede ser una buena idea. También resulta de mucha ayuda apuntar las ciudades principales por donde debemos pasar y la cantidad de kilómetros entre una ciudad y otra, para poder prever dónde hacer cada carga de gasolina, ir al baño, etc.

GPS o Atlas de Rutas: Llevar algún mapa de referencia actualizado. Si cuentas con GPS, recuerda actualizar los mapas para tener la información lo más precisa posible.

Linterna: Ante cualquier imprevisto, te alegrarás de haberla llevado.

Música: Prepara una buena batería de MP3 o CDs para un viaje más ameno.