Cómo usar los cambios de tu bicicleta

Vivimos un momento en que muchas personas prefieren la bicicleta como una alternativa saludable y ecológica para desplazarse a los diferentes destinos de su vida diaria. La curiosidad por los distintos tipos de bicicletas y los accesorios que las mejoran son intereses de muchos usuarios. Saber qué son los cambios de tu bicicleta y cómo funcionan es de gran valor para mejorar tu seguridad y sacarle el mayor provecho a tus pedaleos.

Cómo usar los cambios de tu bicicleta

Los cambios de tu bicicleta nos aportan una considerable ayuda en los ascensos, descensos, en arrancar y detenerse de la mejor manera posible, una notable mano para sostener una cadencia regular a lo largo de las condiciones cambiantes de un recorrido. Con cadencia nos referimos al número de revoluciones por minuto con la que pedaleamos. Para un ciclista urbano, por ejemplo, el valor debería estar entre 60 y 80 Revoluciones por minuto: una pedaleada por segundo.

Piñón y plato: cómo combinarlos

Los cambios de bicicleta utilizan un mecanismo de desviadores que mueven la cadena entre distintas posiciones de piñón o plato. Los mandos a derecha o izquierda del volante accionan independientemente alguna de estas alternativas.

Piñón grande-plato pequeño: el pedaleo es más suave. Es una combinación útil para arrancar a encarar subidas.

Piñón grande-plato pequeño: cuando esta combinación se produce hablamos de velocidad alta o dura y es, por supuesto, la recomendable para velocidades elevadas.

¿Qué cambio usar en el arranque?

Qué cambio utilizar en el arranque y la elección del mejor según cada terreno definen al buen ciclista. En el arranque, la clave es no hacerlo en una velocidad alta, lo que hace que sea necesario aplicar una mayor fuerza para hacer girar la rueda. Los cambios deben empezar por una velocidad baja e ir subiendo junto con la velocidad de manejo.

En la ciudad

Las velocidades en las que suele desplazarse un ciclista urbano son las medias. Al pasar por terrenos lisos o bajadas es bueno pasar a una velocidad alta para ganar más rapidez manteniendo la cadencia de pedaleo. Al llegar a una pendiente, conviene pasar a un cambio suave para que la bici no se te haga muy pesada en el ascenso. En todos los casos, recordá que la clave es mantener una cadencia regular jugando con las combinaciones de piñón y plato.

Las señalizaciones son otro elemento al que debe estar atento cualquier ciclista urbano. Es bueno, al ver un semáforo rojo, ir pasando a velocidades más bajas, por un lado para aminorar paulatinamente la marcha pero también para arrancar de la mejor manera cuando la luz se ponga verde.

Pensar en tu seguridad es clave a la hora de internarte con la bici en el tránsito urbano y, saber cómo funciona, siempre ayuda. Para estar todavía más seguro, nada mejor que contar con el mejor seguro para tu bici. CompreSeguros.com te ofrece los mejores seguros online del mercado. ¡Entrá ahora a CompreSeguros y pedaleá tranquilo!

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