¿Tu auto pierde potencia? ¡Enterate por qué!

Cuando tu auto pierde potencia, lo primero que pensás es que está sufriendo un inconveniente mecánico. Esta es la opción más frecuente, pero no la única. Identificarlas a todas te ayudará a resolver más rápido el problema. Veamos entonces cuáles son las razones de este problema.  

  • El aire acondicionado. ¿Sabías que cualquier auto que lleva el aire acondicionado prendido pierde potencia? Esto es aún más notorio cuando hacés un viaje por la ruta con un vehículo utilitario preparado para andar en ciudad. Ni hablar si subís una pendiente. No te olvides de estos detalles cuando circulas con aire (AA). 
  • Sistema de refrigeración sobrecargado. Cuando las temperaturas externas son muy altas, es probable que el electroventilador tenga que actuar con el máximo rendimiento. Esto provoca la pérdida de potencia del motor.  
  • Motor con turbo. Los motores con turbo son la respuesta a un vehículo que pierde potencia. En este caso, se trata de una causa mecánica: un manguito picado, sucio o mal ajustado. También puede ser que la válvula que regula el turbo, no esté funcionando como corresponde.
  • Inyectores que provocan un mal contacto. Si tu auto pierde potencia por esta razón, notarás que hay fuertes vibraciones en el motor. El mantenimiento es la clave para que esto no suceda. Podés empezar leyendo otro de nuestros artículos en relación al motor: “Cómo cuidar el motor de auto: 10 consejos efectivos”.

¿Que pasa si el vehículo pierde potencia teniendo un sistema electrónico?

Supongamos que tenés un auto con sistema electrónico y su motor comienza a perder potencia. Solución: supervisión mecánica. No hay otra opción. Sucede que en este tipo de vehículo, un error como este hace que el sistema detecte una falla y le dé la orden al motor de perder potencia hasta frenar completamente su marcha.

¿Cómo te das cuenta que tu auto pierde potencia?

Autocosmos.com ha realizado una lista de cuáles son las señales a tener en cuenta para saber si tu auto está perdiendo fuerza. Veamos algunas de ellas (las más frecuentes):

  • Le das duro al acelerador y el auto no reacciona o tironea. Es muy posible que exista una falla en el sistema de inyección.
  • Del escape de tu auto sale ¡fuego! o demasiado humo. ¡No te asustes! No va a explotar todo. El problema está en la mezcla de aire y combustible. A llamar al mecánico.
  • Vibraciones exageradas. Tenés el vehículo detenido y el motor se sacude de manera violenta. Podés sentir sus vibraciones en la parte de la carrocería y hasta en el volante. Falla probable: problema de encendido en los cilindros.

Sin dudas, las razones mecánicas siempre son más posibles que cualquier otra causa para que tu auto pierda potencia. Lo importante es que tengas en cuenta todas las opciones y puedas resolver en lo inmediato. Te aconsejamos leer también estos artículos de Compreseguros, la plataforma de seguros de autos más importante del país:

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